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Txangoa: Misma trayectoria para cuatro instalaciones.

Tras casi siete años de «peinar» en el AGN el fondo de la Dirección de Montes de la antigua Diputación Foral y Provincial de Navarra en busca de expedientes relacionados con instalaciones de cables aéreos, ya empiezo a ver el final del túnel.

En sí, y según se publica esta entrada en el blog, ya casi he terminado la consulta de expedientes del año 1970 y para finales de este 2026 espero llegar a la consulta de las cajas correspondientes al año 1973 y dar por finalizada la búsqueda en este fondo.

Pero este fondo no es el único en el cual se custodian expedientes relacionados con las instalaciones de cables aéreos y los aprovechamientos forestales a los cuales daban servicio; Ayuntamientos, Concejos y Juntas Generales también custodian en sus archivos archivos relacionados con la materia que nos ocupa. Uno de dichos archivos sobre el que tenía puesto el «radar» pero que por razones logísticas y geográficas obvias lo tenía en la lista de «visitable para futuro», es el archivo del Fondo Documental del Monte.

El Fondo Documental del Monte se custodia físicamente en las instalaciones del Centro Nacional de Capacitación Agraria (CENCA) en unos pabellones a las afueras de San Fernando de Henares en Madrid y en el mismo se guardan los fondos de la información administrativa que a lo largo de los siglos XIX-XX. han generado los distintos entes y administraciones dependientes de la Administración General del Estado relacionados con temáticas agrarias y forestales.

Semana de Pascua

Tras hacer malabarismos en múltiples agendas propias y ajenas, la pasada Semana de Pascua pude acercarme al CENCA y en dos días hacerme una primera idea de qué se custodia, cómo está organizado y cuánto de cómodo es consultar la información que alberga. Fue una primera toma de contacto ya que sospecho que volveré en otra ocasión y he de reconocer que volví a casa con muy buenas sensaciones, tanto por los puntos previamente indicados, como por las facilidades que me dieron las técnicas responsables a la hora de responder mis dudas y atender pacientemente mis requerimientos de cajas, cajas… y más cajas. 😉

Respecto al nivel de descripción de los fondos, me encontré con una casuística similar a la existente en el fondo de la Dirección de Montes que se custodia en el AGN: No hay descripciones muy profundas -lógico por otra parte- sobre lo que albergan las cajas, lo cual obliga al investigador a consultar caja a caja y expediente a expediente el tema de interés, en el caso concreto de este blog, las instalaciones de cables aéreos forestales en PaísVasco-Navarra. En todo caso, con el «callo» que ya me traía de consultar el fondo de la Dirección de Montes, se me hizo más fácil el bucear entre cajas y leer en diagonal los expedientes. Resumiendo, para encontrar lo que te interesa hay que ir hata allí, no hay otra.

¿Y qué apareció?

Entre las muchas cosas interesantes que encontré, destacaría un informe de cinco páginas fechado en 1961 y remitido por la Dirección de Montes de la Diputación Foral de Navarra a requerimiento de la dirección del Patrimonio Forestal del Estado (PFE). [Nota: El archivo del antiguo Patrimonio Forestal del Estado está aquí en el CENCA].

El informe es relativo al listado de instalaciones de cables aéreos que se habían llevado a cabo en el Monte Aezkoa hasta 1961, es muy detallado respecto a las instalaciones e incluye un bonito mapa dasocrático con las trayectorias de los cables aéreos marcadas a boli rojo. Aquí lo tenemos en todo su esplendor cortesía de los técnicos del MAPAMA:

MITECO, FDM, Aprovechamientos Grandes Empresas, Caja 001, Exp. Vías de Saca, Carpeta año forestal 1960-61. Medidas: 56x76cms.

Y en la imagen inferior, el detalle que nos sirve como excusa para explicar cómo y porqué se compartió la misma calle para distintos aprovechamientos. Lo que se muestra es la zona de Txangoa y Murukoa y según la información recopilada en el AGN y en el FDM, la primera instalación relativa al cable marcado en el mapa como «1» la realizó la ya desaparecida empresa de Noain, Vda. de Mocholí en 1946. No consta y no se puede afirmar, pero en esa zona y para esas fechas, el trabajo de instalación de toda la infraestructura probablemente sería subcontratado al cablista ataundarra Bixente Eskisabel Urbiztondo.

Archivo Municipal de Orotz-Betelu, caja 0071-48, 1948.

Pero hay un matiz en el informe que es interesante por cuanto describe y confirma cómo en algunas de las instalaciones, las calles de la trayectorias de los cables aprovechaban calles ya abiertas en antiguos aprovechamientos forestales. Digo «antiguos», pero me refiero a aprovechamientos de la década de 1940.

¿Y qué significa que en 1946 Vda. de Mocholí instalara aquí un cable forestal? Básicamente que la calle de 3090 metros de largo -y 5-6 metros de ancho- que hizo falta abrir en el hayedo de Txangoa la tuvieron que abrir en su totalidad desde cero. Aquí podrás descargarte zipeado, el archivo .kml que te permitirá ver su trayectoria en Google Earth, QGIS…

Evidentemente, el trabajo de abrir una calle -recta- de 3000 metros pasados y desde cero en un hayedo teniendo que atravesar lomas y riachuelos, bajo el sol, lluvia… nos podemos imaginar que les llevaría no pocas semanas de trabajo. Claro, una vez finalizado el aprovechamiento y recogidos todos los elementos del cable, la calle quedaba abierta y disponible su uso para futuros aprovechamientos e instalaciones. Que este es el caso de los aprovechamientos que realizaron RENFE en 1952, El Irati, S.A. en 1958 y RENFE por última vez en 1960. Una gran ventaja para estas empresas ya que hacían uso de una calle ya abierta previamente por los hacheros subcontratados por Vda. de Mocholí.

MITECO, FDM, Aprovechamientos Grandes Empresas, Caja 001, Exp. Vías de Saca, Carpeta año forestal 1960-61.
Ortofoto de 1951 de la zona de Txangoa y Murukoa. La antigua Fábrica de Armas de Orbaizeta que se muestra en la imagen superior, en esta ortofoto se encontraría fuera de la zona fotografiada en la parte inferior derecha de la imagen. Al estar esta zona en la muga con el Estado francés, las ortofotos del IGNF son un recurso que se suma a la info geográfica disponible en el visor IDENA del Gobierno de Navarra.

El informe y el mapa me están sirviendo para cotejar la información de instalaciones de cables aéreos que ya tenía recopilada tanto en mis visitas al AGN en Iruñea como en el análisis de las ortofotos históricas de esta zona de Irati, ergo, las trayectorias que aparecen no me eran desconocidas.

En esta imagen inferior, se muestra una ortofoto de 22 de julio de 1946 para el 2º cable mostrado en el mapa, el correspondiente para Murukoa. Como se puede observar, el descargadero se situaba al borde de la actual carretera NA-2030, en el punto llamado «La Calera» y cercano a la Real Fábrica de Armas de Orbaizeta. Esta trayectoria sólo se utilizaría en dos ocasiones, en 1945 cuando fue abierta por Vda. de Mocholí y en 1959, cuando fue reutilizada por El Irati, S.A. Pulsa en las imágenes para apreciar mejor los detalles.

Ortofoto de la zona de Murukoa. La trayectoria de la calle abierta en el hayedo se aprecia claramente.

Agradecimientos

Quiero trasladar mi más sincero agradecimiento a todo el equipo técnico que tan amable y profesionalmente me atendió tanto en el CENCA, empezando por Rocío y siguiendo con Silvia, Bea… todas! como a Vanesa en la sede central del MAPAMA por remitirme los planos escaneados a 0€ de coste!! Sin su consejo e indicaciones me hubiera sido imposible encontrar esta información que tan útil me es en mi inventariado de los cables aéreos que se utilizaron en el medio rural y forestal del País Vasco y Navarra.

¡Volveremos para tomarnos un cafe con pastas en la cantina del CENCA! 😀

¡Mil gracias, chicas!

Saber empalmar cables: El a-b-c del cablista

Aquellos que el pasado 18 de octubre se acercaron a la sede de la Junta General del Valle de Aezkoa pudieron disfrutar de la exhibición del documental “Barranqueadores y cablistas de Irati».

El documental cuenta con el apoyo del Gobierno de Navarra y muestra oficios ya desaparecidos pero que fueron vitales en la economía del Pirineo a ámbos lados de la muga en las décadas centrales del siglo pasado.

El documental se ha producido con el asesoramiento del orbaiztarra Javier Goikoa y del vecino de Otsagabia Martin Landa, ámbos antiguos cablistas y entre las cosas que se muestran en el documental nos describen una técnica que era básico conocer para los cablistas que trabajaban en el monte: la técnica para poder empalmar los extremos de dos cables de acero.

Visto con los ojos de éste siglo XXI., el conseguir hacer un empalme físico entre dos cables de acero puede parecer una minucia técnica, pero dominar dicha técnica era un conocimiento -y habilidad- que obligatoriamente debían dominar los cablistas que trabajaban en los montes de Navarra en las décadas centrales del siglo XX.

Sociedad Franco Española de Cables (SFE)

Localizada en Erandio, a la orilla de la ría de Bilbao en Bizkaia, la antigua Sociedad Franco Española de Cables y actualmente «Cables y Alambres Especiales», fue el principal suministrador de los cables utilizados en el sector forestal de éste lado de la muga.

Portada del catálogo comercial de SFE de 1965.

Los cables que históricamente se utilizaron en las explotaciones forestales eran instalaciones con longitudes dispares. Podían ser tanto de unos pocos cientos de metros hasta la famosa red de cables que abarcando 14 kms. montó en Erremendia nuestro abuelo Bixente Eskisabel en la década de 1940.

En las dos imágenes inferiores se muestran los últimos restos del cable portante de 35mm. de diámetro de éste cable que todavía en 2011 se encontraban tiradas en un punto a las afueras de Orotz-Betelu, (para 2013. ya habían desaparecido del lugar.)

  • Erremendiako_kablea_02
  • Erremendiako_kablea_01

Tomando como referencia la conocida red de cables de 14 kilómetros de Erremendia, una red de cables de éste calibre ¿qué nos indica? ¿que los trabajadores que bajo la dirección de Bixente Eskisabel implementaron dicha red instalaron cables de una única pieza de esa longitud? En absoluto.

Es posible que la SFE de Erandio tuviera la capacidad tecnológica para producir un cable de 14 kms. de longitud en una única bobina, pero incluso si fuera el caso, resultaría inviable de transportar en camión desde Erandio hasta Erremendia una bobina de semejante tamaño. Ni qué decir el manejar una bobina de semejante peso y tamaño en un entorno forestal.

Una pequeña nota antes de continuar: El sistema de tricables utilizados en las explotaciones forestales, era una instalación compuesta por tres cables. El cable «portante» tenía 35mm. o más de diámetro y junto al «retur» de 28 mm. era estático. En el caso de la «curdina», tenía un diámetro aproximado de 16mm. y completaba un circuito cerrado y en movimiento entre la estación de carga y la de descarga. Era a éste cable en movimiento adonde se fijaban los carrillos que aguantaban las cargas de madera o leña.

Es por ello que para facilitar su transporte desde Erandio y su manejo por los cablistas forestales, la longitud aproximada a la llegaban de fábrica era en bobinas de 800m. el cable de 35mm. De 1.200m. el de 28mm y de 1.500m. el de 16mm. Y siguiendo con el ejemplo de Erremendia, si era necesaria una instalación de 14kms. de longitud, los cables «portante» y «retur» se obtenian empalmando las secciones requeridas entre sí. Como es evidente, en el caso de la «curdina» el número de secciones a empalmar era el doble.

Explicación teórica en el catálogo de 1965 de la SFE

El cable de acero se compone de tres partes: Alma, cordón y alambre.

Un cable de acero está compuesto por tres elementos: cordón, alambre y una cuerda vegetal -cáñamo habitualmente- en su núcleo disponiéndose el número de cordones y alambres según las especificaciones de los clientes.

Tal y como hemos citado al inicio, saber empalmar cables y su manejo era un conocimiento ineludible para los trabajadores que trabajaban como cablistas en el monte. Pero, ¿cómo se hacian estos trabajos con los precarios medios de la época? Y al hacer los empalmes, ¿sólo era para empalmar las secciones que llegaban de Erandio?

La explicación teórica de cómo unir dos cables entre sí se puede consultar en el catálogo comercial publicado por la SFE en 1965. Pero, para el empalmado del cable de 35 mm se han de utilizar 24 metros de cable, 12 a cada lado. Se deshacen tres hebras de cada lado, se cortan y se juntan los cordones cortados, comenzamos a sacar el alma, para ir introduciendo uno de los cordones en su lugar, de este modo se va dejando sitio para introducir cada una de las restantes, cada vez que sacamos una de ellas, en su sitio metemos la del lado contrario, y así sucesivamente con el resto de cordones. Para hacer bien un empalme, había de realizarlo personal experimentado.

La distancia a-b del cable A y la distancia c-d del cable B, era la distancia a la cual se tenían que desenrrollar los cordones del cable, habitualmente 10 o 12 metros.

Seguidamente, se procedía a unir los extremos de los cordones de ámbos cables. Como se puede ver en la imagen inferior, en cada extremo se cortaban tres de los cordones. El espacio dejado por el cordón cortado, debía ser ocupado por el cordón no cortado del otro cable. El proceso se debía hacer respetando la forma helicoidal de ámbos cables. Los alambres de los cordones no era preciso cortarlos.

Se liberaban los seis cordones de ámbos extremos y se cortaban tres en cada uno de los extremos. Este corte era necesario para hacer hueco en el acople a los cordones del cable contrario.
El proceso de empalmar los cables era una tarea muy exigente físicamente para el cablista.
En el catálogo de la SFE también nos aparece el uso de las espadinas.

Desarmar y volver a armar los cordones de los cables se hacía manualmente utilizando una herramienta llamada «espadina» y era una tarea muy exigente físicamente para el cablista, especialmente con los cables portantes de 35mm. de diámetro y que obligaba a estar muy atento a los giros y regiros de los cordones y cables so pena de perder una falange de los dedos.

Espadinas utilizadas para empalmar cables.

Dos eran las razones por las cuales había que empalmar cables.

Por un lado, para empalmar las N secciones y obtener las longitudes necesarias en una instalación de tricables. Por otra parte, para arreglar y unir los extremos de un cable cuando se rompía por las brutales cargas y tensiones que debía soportar en producción. Si lo que se rompía era el cable portante, caían a la vez todas las cargas que estuvieran suspendidas de dicho cable. El desbarajuste era mayúsculo: Había que liberar los carrillos de las cargas, los carrillos de los cables, el cable seccionado debía de volver a ser empalmado… y todo ello, al sol, bajo la lluvia, en medio del monte, en accesos complicados… dificilmente podemos hacernos una idea con los ojos de 2019 del tipo de trabajos que suponían.

Martin Landa: 83 años de habilidad en las manos

En mayo de 2018 y con el ánimo de mostrar la técnica de empalme de cables de acero, el antiguo cablista de Otsagabia Martin Landa tuvo a bien hacernos a unos amigos una demostración práctica de cómo empalmaban cables en el monte. Las siguientes imágenes y videos nos sirven para poder hacernos una ligera idea de cómo era el proceso:

En estos dos videos también tenemos oportunidad de ver partes del proceso de empalme. En ámbas se recogen los pasos finales de un empalme. En el primero, podemos ver cómo introducen y acoplan en el cable uno de los últimos cordones:

En el último también podemos ver el acople de otro cordón en su última posición.

Esto era clave: una vez terminado el empalme, en el punto de unión no se debía de ver o notar ninguna marca, grosor o rastro. Ahí radicaba la importancia de dominar esta técnica.

¿Y para cortar el cable??

En una época que todavía estaba por ver la llegada de rotaflex y esmeriles, los cables se cortaban a hachazos y una piedra como base. No había otra opción. Trabajos a realizar tras desayunarnos un platazo de habas del puchero a primera hora de la mañana!!

Demostración de Javier Goikoa cortando un cable portante de 28mm. de diámetro con hacha y una piedra de fortuna.

Vaya con esta somera explicación mi reconocimiento a Martin Landa, Jesus Mari Larrañeta, Severo Llopis, Eduardo Arrosagarai y a Javier Goikoa por el esfuerzo y la didáctica demostración que ofrecieron y a todos aquellos cablistas que trabajaron en el monte ganándose el jornal del día en duras condiciones.