Las cabezadas de los mulos de Bixente Eskisabel

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Cuando en 2010 me dió por mirar el tema de los cables forestales, empecé con el ánimo de limitarme a las andanzas vitales y cablísticas de nuestro abuelo Bixente Eskisabel aka «Purico». Enseguida caí en la cuenta de que debía ampliar el ámbito de mis indagaciones: El completado del inventario de los cables forestales de Navarra, la trayectoria de Explotaciones Forestales RENFE en Navarra, la red de cables del mítico cable Irati-Mendibe… analizar y entender correctamente estos y más aspectos, me servirían para comprender mejor la trayectoria cablística de nuestro abuelo Bixente Eskisabel.

Partiendo de ello, en 2011 Inazio Munduate, mi padre y servidor hicimos nuestra primera visita sobre el terreno a Orotz-Betelu y en dicha visita supimos que la llamada «Casa del Sastre» era la principal base de operaciones de donde Bixente Eskisabel desplegaba su actividad cablística en toda la zona pirenaica de Nafarroa.

«Casa del sastre» en 2011. Vivienda y sede principal de operaciones de Bixente Eskisabel en el Pirineo navarro..

Bajo la vivienda de la casa, las cuadras inferiores servían de refugio para los machos y bueyes de su propiedad en el largo invierno de Artzibar. Del cuidado invernal de las caballerías se encargaba Juan Kruz Arratibel Arin, sobrino de Bixente Eskisabel. Así nos lo contó el propio «Kruzito» en la entrevista que le realizamos también en 2011 en la cocina de su casa de Ergoiena.

Pero como aquella primera visita de 2011, unas cuantas más ya he realizado a Orotz-Betelu y la que realicé en 2015 me deparó una sorpresa inesperada.

Trastos viejos cubiertos de polvo en la ganbara

Francisco, marido de la etxekoandre de la casa, ha tenido afición por recoger trastos viejos en la ganbara de la casa y me invitó a pegar un vistazo a los cachivaches que había ido recopilando a lo largo de los años. Allí subimos los dos y entre papeles, antiguos aperos y trastos varios tenía guardada una plétora de elementos utilizados por caballerías.

En un principio no fuí capaz de identificar nada reseñable bajo las capas de polvo pero en un rincón divisé una antigua cabezada con las iniciales «V.E.» remachada. Y al lado otra, y una tercera. Redios, ¡TRES CABEZADAS de mi difunto abuelo Vicente Esquisabel! En ese momento me dió apuro pedirles a Francisco y a Alicia las cabezadas de mi abuelo y apenado las dejé en su lugar. Es más, ni el propio Francisco sabía que estaban allí. Hau marka gero!

De resultas de ello, el invierno 2015-2016 lo pasé «rabiando» sabiendo que en dicha ganbara estaba guardado lo poco que conservamos en la familia de las propiedades de mi abuelo. Es pues que en la siguiente visita que en agosto de 2016 realicé a Orotz-Betelu, les pedí humildemente a Francisco y a Alicia si tenían a bien darme las cabezadas de mi abuelo, petición que atendieron generosamente. ¡Eterno agradecimiento!

Estas cabezadas son de lo poco que tenemos y guardamos en la familia de nuestro abuelo Bixente Eskisabel.

Hidratación, hidratación e hidratación

Tras unas buenas dosis de paciencia, grasa de caballo y botes de Nivea, creo que las cabezadas estarían en condiciones de volver a lucir en las testas de las recuas de machos o mulos en Txangoa, Murukoa, Irati o Erremendia 🙂 Pero antes de ello y para ver cómo quedarían en el mundo real, esta semana pasada hemos realizado un reportaje fotográfico con un caballo propiedad de nuestro amigo y vecino de Zalla, Imanol Díaz, el cual se ofreció amablemente para este menester y además el tiempo acompañó. Agradecerles también a Xabi y Manu Díaz por las gestiones que realizaron para que pudiéramos inmortalizar ese momento. ¡Toda una experiencia!

Las fotos y el video aquí:

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